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El corazón de España, la región de La Rioja, es ampliamente conocida por sus dos principales activos económicos: la producción de vinos de renombre mundial y las deliciosas conservas que conquistan los paladares de muchas partes del mundo. Sin embargo, estos productos emblemáticos no solo se mantienen en el ámbito local, sino que han encontrado un aliado en el transporte ferroviario para expandirse hacia mercados internacionales.

La conexión clave en esta cadena logística es el armador neerlandés WEC Lines, que ha establecido una ruta de transporte eficiente desde el centro intermodal de Transportes Royo en Agoncillo, ubicado a escasos kilómetros de la capital, Logroño, hasta el puerto de Bilbao. Desde allí, los vinos de bodegas de renombre como Pernod Ricard Winemakers Spain, Bodegas Faustino, Viñedos de Aldeanueva, Bodegas Vivanco y otras, junto con las populares conservas de empresas líderes como Acico Conservas, Compre y Compare, Heinz Manufacturing Spain y Conservas Cidacos, se embarcan en una travesía hacia el Reino Unido y otros mercados europeos y continentales.

Este servicio ferroviario ofrece una serie de ventajas clave que han hecho que sea una opción cada vez más atractiva. Los trenes consisten en 16 vagones de 90 pies, con capacidad para transportar dos contenedores de 40 o 45 pies por vagón, y pueden alcanzar una longitud máxima de 515 metros. Además, el trayecto de 180 kilómetros desde Agoncillo hasta Bilbao se realiza en un tiempo asombroso de solo cuatro horas. Esta velocidad y eficiencia se han traducido en una mayor competitividad para las industrias vinícolas y conserveras de La Rioja.

A medida que esta ruta ferroviaria se ha consolidado en el último año, no solo ha sido un éxito para las bodegas y empresas conserveras, sino que también ha atraído a otros sectores industriales. Empresas relacionadas con envases, componentes de automoción, alimentación y químicos han comenzado a utilizar este servicio eficiente, lo que ha contribuido al crecimiento y diversificación de la economía regional.

Por su parte, la colaboración entre WEC Lines y Hutchison Logistics Synergy, una filial de Barcelona Europa South Terminal (BEST), ha ampliado aún más las posibilidades de exportación. Esta colaboración implica un tren semanal que transporta mercancías desde el centro logístico de Royo en Agoncillo hasta la terminal de Barcelona, desde donde se embarcan los productos hacia el Mediterráneo, Oriente Medio y Asia. Además, Synergy también es responsable de gestionar la terminal de ferrocarril en las instalaciones de Royo, que cuenta con dos vías de 750 metros de longitud y un depósito para contenedores de 20.000 metros cuadrados.

El impacto de estas iniciativas en la economía de La Rioja es innegable. Más de 80 empresas de la región ya han aprovechado estas rutas de transporte para sus importaciones y exportaciones, lo que ha contribuido significativamente al desarrollo sostenible de la región.

El crecimiento y la diversificación de las exportaciones riojanas se han vuelto aún más evidentes en los últimos años. A pesar de los desafíos económicos actuales, las empresas de La Rioja han superado la barrera de los 2.000 millones de euros en exportaciones en 2022. Las perspectivas para el presente ejercicio indican que se espera superar las cifras del año anterior, ya que el último dato disponible hasta agosto sitúa las exportaciones en 1.566 millones de euros.

Además de impulsar el comercio, estas iniciativas también tienen un impacto positivo en la sostenibilidad y la reducción de costos para las empresas riojanas. La certificación de depósito aduanero obtenida por el centro intermodal de Royo en septiembre ha permitido retrasar el pago de impuestos hasta que el titular de la carga decida su destino. Anteriormente, las empresas riojanas tenían que recurrir a plataformas logísticas en otras regiones para realizar esta gestión, lo que aumentaba significativamente los costos, especialmente en el retorno de contenedores vacíos.

El puerto de Bilbao, por su parte, ha desempeñado un papel crucial en esta historia de éxito. No solo ha mejorado la competitividad de la región, sino que también ha permitido la internacionalización de las empresas y productos riojanos. A medida que el tren continúa su recorrido, el objetivo de aumentar la participación del ferrocarril en el transporte de mercancías se convierte en una prioridad para el puerto de Bilbao, que está comprometido en atraer más tráfico de camiones hacia el ferrocarril en el Corredor Atlántico.

En resumen, La Rioja ha encontrado en el ferrocarril y en las colaboraciones estratégicas una fórmula exitosa para impulsar su economía y alcanzar nuevos horizontes en mercados internacionales. El transporte eficiente, la sostenibilidad y la reducción de costos se han convertido en los pilares de esta historia de éxito que ha fortalecido aún más el lugar de La Rioja en el mapa económico de España y del mundo.